El tiempo…

blogger-image-138087099

blogger-image-1768004665

blogger-image-1923906472

blogger-image-1993725913

 

El otro día vi una película sobre el tiempo que me dejó pensando… Pensando en que tal vez le damos mucha importancia al paso del reloj, que vivimos muy pendientes del mañana. De cómo luciremos, si tendremos una arruga o una cana más, o si nuestra energía ya no es la misma. Pensamos todo el tiempo en cómo tener más tiempo, no queremos envejecer porque queremos seguir sintiéndonos jóvenes y pasamos recordando nuestros ayeres,mencionándolos como aquellos buenos tiempos…  Cuando a veces por pensar tanto en eso, nos olvidamos de vivir, de disfrutar, de hacer, de comer, de bailar, de cantar y vamos así como en línea recta, sin disfrutar ni saborear cada instante que se nos regala. No pensamos seriamente  en que el tiempo se acaba, irónica cosa vivir preocupados de que el tiempo no nos alcance. Pero en sí siento que no lo respetamos, pienso que lo vemos como algo vital para vivir, así como nuestro cuerpo, pero no lo honramos y a veces hasta lo insultamos y nos burlamos de él olvidándonos que en algún momento el tiempo, así cuando él quiera y cuando menos lo pensemos, nos detendrá sin marcha atrás, sin entonces nosotros poder hacer o cambiar absolutamente nada.

Hay que valorar el tiempo, hay que honrar el tiempo, ¿cómo? Pues así con simpleza, viviendo cada instante como si fuera el último, aunque es difícil, lo sé, porque siempre estamos esperando el mañana, pero he aprendido que cuando haces lo que amas, vives con quien amas y compartes el amor, el tiempo desaparece y se vive el momento, y así de repente es mañana, y luego la otra semana, y el otro mes y ya el año siguiente. Y ni siquiera lo notas cuando la pasión te acompaña en cada minuto, estés donde estés, estés con quien estés, vayas a donde vayas.
Así juegues, trabajes, tengas un bebe, tomes el sol en la playa, comas tu helado favorito, hagas el amor, cantes con tus amigos, pintes tu boca de rojo, comas hamburguesas o te compres los zapatos más deseados, debe haber pasión, y con pasión me refiero a esa chispa que nos mueve, que nos da energía que nos vuelve locos  y que nos hace existir, hay que hacer cada cosa sintiéndola hasta que duela o hasta que nos salgan mariposas de tanta felicidad. De esa manera el tiempo se detiene un poco y podemos detenernos a respirar, siempre a respirar.

No esperemos a que el tiempo haga de las suyas y nos dé una sorpresa, a que pase una oportunidad y no puedas volver atrás para tomarla, si llega, agárrala y no la sueltes. Peor aún, no esperemos a que el tiempo termine con el curso en este espacio de esa persona a laque tanto amas, porque ahí, ahí es cuando el tiempo sacude, sacude las ideas, sacude el corazón y sacude el alma. Ahí es cuando aprendes a que es sabio y no puedes enfrentarlo. Mejor vayamos con el tiempo de la mano, acompañándolo, apretando un poco de vez en cuando sin miedo a lo que vendrá. Así, cuando el tiempo tome la decisión de apagar el curso, respiraremos profundamente y acabaremos en paz.
 
Con cariño 
Yeya Díaz 

 

Foto: Alumnos de la Escuela Activa de Fotografía. 
Saco – Rapsodia / Vestido – Forever21 / Collar – María María

No Hay Comentarios