La ciudad perfecta…

Hola gente, ya estoy por aquí de nuevo, me tardé un poco en regresar porque estoy tratando de estructurar mi vida, si otra vez, pero esa es otra historia que después les cuento. Ahora les platicaré de un lugar que en lo personal me parece de lo más bello que ya vi.

Su nombre es Copenhague y ahí les va:

Yo llegué un domingo a media noche sola, un poco preocupada claro porque una ciudad desconocida y tan tarde pues si me daba cosa, tomé un taxi afuera del aeropuerto al hotel y ahí durante el camino fue cuando más nervio me dio, pues iba solo yo y el chofer bastante amable y caballeroso, pero la mente empezó a volar y ya saben… Que si me secuestran, que si me violan, que si me pierdo, además que estaba muy cansada porque fue un viaje muy largo. Aunque después respire y me dije a mí misma: Mariana, cálmate que estás en una de las ciudades más seguras del mundo, pero según las noticias, lo que había leído y lo que me había contado mi marido, que es al que más le creo pues el ya había estado por allá. En fin, el chofer me dejo sana y salva en el hotel. Ahí ya me esperaba el recepcionista bastante guapo por cierto, apenas entre cuando ya me dio la llave del cuarto y me dio la bienvenida, subí, hice lo que tenía que hacer y dormí.

Desperté muy muy muy temprano pues el Jet Lag verdad, me bañé me puse guapa y baje a desayunar, a las nueve y media de la mañana yo ya estaba en la calle lista para conocer.

¡Qué les puedo yo decir! Mis ojos brillaban de todo lo bello que veía a cada segundo. Mi marido bello me hizo un mapita con los lugares que tenía que visitar pero la verdad no lo seguí, no soy de mapas, no les entiendo y no me gusta el orden, si le eche un ojo, más que nada para ver qué tan bien estaba ubicada y mejor camine, camine y camine hacia dónde me llevara la calle, mientras caminaba vi lo que ya había visto desde la mesa en la que desayunaba en el hotel, la gente en sus bicis yendo hacia sus trabajos, actividades o que se yo, se los juro que es impresionante la cantidad de gente en bicicletas, dice mi personal google (mi marido) que hay más bicis que carros. Yo quede impactada, más que por la cantidad, por el orden con el que se manejan, tienen señales específicas para transitar y obviamente sus carriles, los bicicleteros hacen con sus manos diferentes señas para anunciar si darán vuelta a la derecha, si se detendrán etc. Creo que hasta me las aprendí de tanto que los observé, me encantaba verlos.

Copenhague tiene una mezcla de arquitectura antigua con moderna que la hace maravillosa, es exageradamente limpia y ordenada, ese día salió un poco el sol y dejaba ver los paisajes aún más lindos. Llena de restaurantes y cafeterías con la gente afuera disfrutando de la tranquilidad en la que viven, afuera porque no hacía tanto frío y había un poco de sol, me dijeron por ahí que cuando está muy frío no es así, entonces la gente estaba feliz porque no hacía tanto frío, yo la verdad si tenía jaja.

Caminé y caminé, me sentía súper segura, vi castillos, museos, iglesias, parques etc. Hasta que llegué a la calle que quería conocer, la calle más larga para hacer compras de todo Europa.

Stroget se llama y si es inmensa, la recorrí todita, entre a las tiendas, a las farmacias, me detuve en dos cafeterías para descansar y comer algo para recargar pila, en una me comí una especie de empanada pero más grande de espinacas con queso muy rica, y en otra un pan dulce de allá que lo vi en la vitrina y se me antojó, con un té verde que me sirvieron en un vaso de vidrio, nunca había visto eso en ningún lado, ¿un té caliente en un vaso de vidrio? pero estaba delicioso. Esta calle me recordó mucho a Madero en el centro del D.F. Lo cual me hizo amarla aún más. Esta llena de marcas locales de ropa y también muchas comerciales como h&m, zara y por supuesto las de lujo.

¡Aaaaa que padre Yeya! ¿Qué te compraste? Nada, no me compré nada, Dinamarca es muy caro y todo estaba very high, por lo menos lo que me gustaba a mi ¡ja! Además no iba con presupuesto para comprar.

Pero si les puedo decir que tienen un estilo súper peculiar y que yo allá me sentía como pez en el agua, nadie me veía raro y era parte de todas, me sentía muy segura porque normalmente en México y acá en Houston mucha gente se me queda viendo por mi forma de vestir, allá la verdad todas estaban en mí mismo mood y yo bastante bien.

Disfruté muchísimo estar un día sola paseándome en el centro de esta ciudad, hasta las 8.30 pm me encontré con mi marido, él andaba trabajando en una ciudad cercana, fuimos a cenar a un lugar romántico y bello y fuimos muy felices de compartir algunas horas juntos en la ciudad perfecta.

Me encantó:

– El orden y la limpieza.

– Su arquitectura tan auténtica y mezclada.

– Los guardias (tipo comercial canelitas) en los palacios y los castillos.

– El estilo súper Fashion y atrevido de la gente.

– La seguridad que sientes al caminar y que no te da miedo que te asalten o te persigan.

– Todos absolutamente todos hablan inglés.
No me encantó:

– Que no me pude comprar nada.

– El muchacho guapo que me atendió en zara no fue muy amable.
¿Vivirías en Copenhague?

Si, si viviría por un tiempo y en primavera-verano. Sería una experiencia única y aprendería a hacer más disciplinada, ordenada y a respetar más el lugar en donde vivo.
Esto es todo mi gente, espero que les haya gustado mi experiencia, no olviden dejarme sus comentarios pliiiisss.
¡Looobbiiiuuu!

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