Mujeres con amor…

foto 2foto 2 (1)foto 1foto 4 (2)
foto 5fotoHola a todos, ya estoy aquí de nuevo pero ahora con estas fotos que tenía guardadas desde hace un tiempo, ¿recuerdan el post donde les hablo de la fotografía boudoir? Les dejo el link aquí para que lo recuerden o lo lean si no lo han hecho. Yeya Díaz/intimamente

Bueno, pues ésta es otra parte del estudio que me hizo Gabriela Alcaraz, ¡son mis favoritas!

Decidí subir el post para platicar un poco sobre este tema tan controversial de la mujer y su físico.

Últimamente he pensado mucho acerca sobre ello, porque la verdad mi cuerpo no está en su mejor momento, en unos meses cumplo 35 años y siento un cambio bastante importante, mi piel ya no está donde estaba antes y estoy haciendo pancita mucho más rápido.

Acabo de viajar a la playa y les confieso que estaba un poco traumada porque no me encanta como luzco ahora. Tengo que decirles que también mi alimentación era pésima, le entraba a la comida como nunca y cero cosas sanas, y pues así cómo.

A lo que voy con todo esto, es que sí está cañón cómo las revistas, los medios, las redes sociales y la sociedad en sí, influyen en cómo nos sintamos y en cómo nos queremos ver. Con esos prototipos inalcanzables de belleza pues cómo no nos vamos a traumar, aunque sea con tantita panza o lonjita que nos salga.

Definitivamente tenemos que ser realistas y no podemos seguir deseando tener los cuerpos o los rostros de las chicas famosas, debemos concentrarnos en estar bien y ser felices con nosotras mismas. Es difícil, yo lo sé porque a mí me pasa, pero en estos días he llegado a la conclusión una vez más de que debemos aceptarnos tal y como somos y ocuparnos por mejorar si así lo queremos. ¿Cómo?, pues comiendo sano, haciendo ejercicio, amándonos desde ese punto, enfocándonos al cien por ciento en nuestras virtudes, que sin duda son mucho más que nuestros defectos, tanto físicamente como emocionalmente. Pongámosle más atención a lo que nos gusta de nuestra cara o de nuestro cuerpo. Por ejemplo, si te encantan tus piernas, ¡lúcelas!, ¡presúmelas! y enfoca todas las miradas hacia ellas, les juro que poco a poco irán olvidando lo que no les encanta de ustedes. Y bueno, también se vale tratar de corregir lo que no nos tiene contentas, a través de la alimentación, los cuidados necesarios para cada caso y así. Cuando yo lo hago la satisfacción es más grande de lo que espero, porque además de que comienzo a verme mejor, me siento de maravilla, algo pasa en el interior que simplemente me siento bien. Debe ser pienso yo, por un lado porque físicamente te estás haciendo un bien y el cuerpo lo agradece, y por otro lado, emocionalmente estás trabajando con tu autoestima y estás creciendo y alimentando tu interior, lo cual se refleja aún más. Se hace la magia a través del trabajo.

Sólo así conseguiremos sentirnos y vernos mejor, sentadas hojeando las revistas añorando tonterías, ¡jamás!

Debemos amarnos y respetarnos en todos los aspectos, debemos dejar de ser agresivas con nuestro cuerpo y nuestras emociones, no sigamos torturándonos más con cosas que no nos llevarán a nada, ocupémonos cada día por ser mejores y por formar hábitos positivos, para que las consecuencias sean buenas y los resultados como los deseamos.

Es difícil no dejarse influenciar por lo que vemos afuera y también es difícil no sentirse mal y hasta a veces feas, pero cada que te pase eso, recuerda estas palabras que te digo:

Eres bella sólo por el hecho de ser mujer y de existir, eres bella simplemente por ser amor y transmitirlo, eres bella porque tienes senos, curvas que transmiten sensualidad, eres bella porque tienes unos labios que alguien siempre querrá besar, eres bella porque de tus ojos siempre saldrá una mirada que enamorará al que esté a tu lado. No necesitamos de todo lo que se nos vende para sentirnos lindas y felices, lo único que se necesita para serlo es amarte a ti misma, con la convicción de que eres única, de que eres irremplazable, de que eres hermosa por el simple hecho de ser mujer.

Con cariño

image

Foto: Gabriela Alcaráz

No Hay Comentarios