Rue Cambon y yo…

Hola gente bella ¿cómo están? Yo aquí de vuelta, la verdad es que les iba a escribir sobre cómo me he sentido últimamente que no ha sido del todo bien, pero he decidido mejor hacerme terapia y escribir de cosas lindas, entonces por eso les voy a contar una historia bien bonita. 
Hace mucho años pero muchos años atrás, yo venía creciendo y me empezaba a dar cuenta que me empezaba a gustar mucho este mundo de la moda, cuando comienzo la carrera, o sea a estudiar, es cuando me doy cuenta que si realmente me apasionaba y que sobre todo me interesaba mucho la historia y todo lo que había detrás. En el trayecto del estudio y el conocimiento me fui topando con muchos diseñadores, su trayectorias, su vidas, sus historias, hubo muchos que me cautivaron pero sin duda hubo una que llamó mucho más mi atención y que simplemente me enamoró, además que ya tenía historia con ella porque mi mami linda tenía su perfume y otras cuantas cosas más. Y ya para no hacerles el cuento tan largo pues si, su nombre es Gabrielle Chanel, una mujer que sin duda fue un parteaguas en la moda, que marcó impresionantemente en muchos aspectos y que dejó una huella insuperable, no voy a hablarles de su biografía, eso les toca a ustedes investigarlo si les interesa, lo que quiero que sepan es que es una mujer que admiro mucho y que desde que recuerdo, desde mi adolescencia soñaba con conocer un espacio muy importante. 
Se trata de donde ella comenzó la magia, hace muchos muchos años en una calle de París ella abrió su primer tienda donde vendía sombreros, fue en número 31 de la Rue Cambon una de las calles más emblemáticas de la ciudad donde Coco Chanel comienza su imperio con mil sueños que cumplir y con una visión que la llevó hasta lo que es ahora. Después de que su éxito comenzará ella comienza a presentar sus primeras colecciones en ese sitio que para entonces ya no sólo era una tienda de sombreros, se había convertido en un taller de alta costura acompañado del gran salón, un espacio que Gabrielle Chanel forma para presentar sus colecciones, muy famoso por lo lindo y por su tan peculiar escalera forrada de enormes espejos. Ahora este inmueble es una tienda enorme y hermosa de la marca, o sea cualquier mortsl con presupuesto alto puede entrar y comprar muchas bellezas.

Este es el lugar que desde que me acuerdo soñaba con conocer, y pues si, ahora que estuve en París mi amor, pude conocerlo y fui la más feliz. 
Cuando entre a la tienda ya iba con el nervio en la garganta, pero me recibió una señorita que era tan amable como bonita, a la cual le dije, bueno yo no le pude decir nada porque si estaba nerviosa, mi marido lo percibió y él fue el que le dijo. Mi esposa es bla bla bla bla bla bla… Ama a Coco Chanel y le encantaría conocer el gran salón, ella inmediatamente nos dijo, por ahora está cerrado pero con mucho gusto puede pasar a conocer, la verdad yo no tengo idea si sea un espacio abierto para el público en general o si está cerrado y nadie puede pasar, pero es un rinconcito que hasta hacía la derecha de la tienda muy escondido que si no tienes idea de esto nunca lo vez , bueno ahora que lo pienso porque estoy recordando creo puedes acceder por ahí también a la tienda, creo recordar una puerta, sinceramente no sé bien jajaa, la cosa es que yo entré y cuando lo vi sentí ese cosquilleo y mariposeo que sube y baja en el estomago y por supuesto una emoción indescriptible que claro me llevó hasta las lágrimas que me aguanté porque me dio mil pena con el guardia que estaba enfrente de mi, en cuanto vi la escalera no dude en subirla y ahí voy paso a paso y grabando con mi cel, hasta que el guardia me detuvo y me dijo: ¡no, no, no! Madame hasta aquí, hasta aquí, lo siento no puede subir. Yo ya iba decidida hasta el segundo piso con la panza entumida por las sorpresas que me iba a encontrar, arriba está el apartamento donde Coco Chanel vivía. Esta parte me faltó, espero en otra ocasión cumplirla. 

Pero la verdad eso no disminuyo mi emoción y mi felicidad por estar en uno de los lugares más importantes para mí, obviaaaaa tome muchas fotos, vídeos y disfrute por completo mi sueño haciéndose realidad. Literal me transporte a ese tiempo y me deje llevar, la vibra se siente y se siente muy cañón, ahí se respira magia, creatividad, esfuerzo, valentía y se sienten unas inmensas ganas de salir y comerte al mundo, o por lo menos eso sentí yo. De ahí nos dimos un tour por la tienda que es bellísima y vale la pena conocer. ¡Wooow Yeya! ¿Y qué te compraste? Nada, no me compre nada, recuerden que no llevaba presupuesto shopping para este viaje. Si ya se que es una tragedia, pero con el gusto que me quedo de conocer se me quito poquito el trauma de no comprar algo jajaja. 

Pues así la historia de mi aventura, espero les haya gustado y les dejo las fotos que documentan mi sueño cumplido. 

¿Y la moraleja? Pues ya saben, no hay que rendirnos y siempre siempre hay que trabajar por cumplir nuestros sueños, si se puede. 

¡Looobbiiiuuu! Y gracias por leerme, espero sus comentarios.

No Hay Comentarios